Más allá del tema “legal” (si me vendieron una mesa color caoba no me entreguen una de color cerezo), sentirse “entendido” en caso de una disconformidad es de suma importancia para el comprador. Y decimos más allá de la legalidad no porque sea menos importante este aspecto sino porque es el más evidente, el más fácil de detectar que no cumple lo acordado. Es decir, si pido una silla tapizada en color rojo ladrillo, espero exactamente eso y no una silla tapizada en color verde pantano, es evidente que cumple o no cumple con lo pactado. Ahora bien, como en todo, las zonas “grises” son las que más angustian a los compradores y son el objeto de más controversia en toda transacción, que incluso excede el rubro mobiliario y afecta a todos los otros tipos de comercios. Y es en esta zona “gris” donde podemos ver realmente de qué está hecha una empresa y su resolución es lo que nos permitirá seguir confiando en ellos o directamente no recomendarlos.
La Zona Gris
La zona gris hace referencia al estado de disconformidad con un producto o servicio cuyas características no están estipuladas en ningún lado pero que de todas formas no satisface al comprador. Es decir, nadie tiene la culpa por lo que no hay fuerza “legal” en la discusión pero el comprador no está conforme con su producto o servicio.
Como en todos los comercios que se dedican a trabajar la madera, en Caral Amoblamientos sabemos que las maderas no son todas iguales, una silla de roble no será exactamente igual a otra silla de roble, serán parecidas. Es más, no creemos que el comprador espere encontrar un mueble exactamente igua al otro ya que se trabaja con productos naturales donde no existe la simetría. Los únicos muebles que se pueden fabricar exactamente iguales son los de plástico u otro materiales fácilmente moldeables por el hombre. La madera es un material “vivo” y por lo tanto único.
La solución al problema de la zona gris en las mueblerías
Las mueblerías deberían saber explicar al cliente que no existen dos muebles de madera iguales, que por más obvio que suene a veces puede pasar desapercibido para el comprador casual, después de todo la mayoría de la gente no compra muebles todos los días. Ante cualquier inconveniente o disconformidad con el producto entregado y de no ser posible encontrar una solución satisfactoria al problema, entonces la mueblería tiene la opción de devolver el dinero al cliente y disculparse por no poder satisfacer sus necesidades.
En Caral Amoblamientos preferimos que nuestros clientes se vayan contentos de nuestro local. La zona gris que existe en todas las operaciones comerciales puede ser fácilmente sorteable si existe voluntad y sentido común en ambas partes. Como cualquier otro comercio, en nuestro local nos encontramos con un público variado y por supuesto intentamos contentar a todos. En esta ecuación donde se tienen en cuenta variables como vendedor, comprador, satisfacción y atención intervienen otros factores de índole regional que realmente marcan una diferencia con respecto a otros países. En Argentina en particular, la experiencia con la atención al cliente con los distintos servicios de luz, agua, gas, y telefonía no es la mejor referencia y la experiencia del público es bastante nefasta al respecto. De allí que los clientes de las mueblerías en el momento del reclamo o ante cualquier inconveniente que no se adapte a sus expectativas tienden a comenzar a responder como están acostumbrados por previas experiencias.
La experiencia argentina con los reclamos
La gran diferencia en lo que se respecta al trato con las mueblerías, en su gran mayoría pymes, es que en este caso el comprador puede tratar siempre con la misma persona que suele ser el vendedor mismo e incluso puede solicitar hablar con el encargado o dueño de la firma. Este acercamiento con los empleados que tienen un poder de decisión y resolución reales simplemente no existe con las empresas de servicios donde el reclamo es en su mayoría realizado telefónicamente y atendido por un telemarketer, quien realmente no tiene poder de decisión y debe ajustarse a una lista predeterminada de respuestas. Sin mencionar que los tiempos de reclamo son realmente extensos en muchos casos.
En el trato con una mueblería la posibilidad de hablar con el responsable de la firma o su encargado hacen la gran diferencia y esto posibilita acortar enormemente los tiempos necesarios para lograr una solución satisfactoria para el comprador.
En el caso particular de nuestra empresa Caral Amoblamientos, vale aclarar que gracias a nuestro exclusivo y único Servicio de Postventa podemos dar solución a cualquier inconveniente que se presente con alguno de nuestros productos. Nuestra idea es simple y efectiva, confiamos en los productos y el servicio que brindamos y por eso podemos ofrecerle este servicio de postventa ante cualquier particularidad que se presente. La idea es que Usted, nuestro cliente, se sienta satisfecho con su compra.
Lo invitamos a conocer acceder a algunos de nuestros muebles en oferta en Amoblamientos Caral
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